Son hebreos los nativos de América
Por:  Dr. Donald T. Moore

¿Son hebreos los pueblos nativos a las Américas? ¿Arroja luz el ADN sobre la hipótesis de que los pueblos indígenas americanos son israelitas?

Cuando el joven José Smith publicó el Libro de Mormón[1] (LM) en 1830 reclamó que fue escrito por muchos profetas antiguos en planchas de oro y que él lo tradujo por el poder de Dios. Más tarde dijo "a los hermanos que el Libro de Mormón era el más correcto de todos los libros sobre la tierra, y la clave de nuestra religión; y que un hombre se acercaría más a Dios al seguir sus preceptos que los de cualquier otro libro" ("Introducción" al LM). Aun hoy cerca de dos siglos después el LM sigue como el fundamento de las creencias de los mormones que forman la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días.

¿Qué enseña el Libro de Mormón? Entre los habitantes de Nueva Inglaterra existían muchas especulaciones sobre el pueblo indígena, los "indios," en las primeras décadas del siglo XIX. Se preguntaban: ¿Quiénes eran? ¿De dónde venían y cómo llegaron al Nuevo Mundo? El LM daba contestaciones a estas inquietudes típicas acerca de ellos y su origen. Según José Smith "El Libro de Mormón contaba la historia de los habitantes anteriores que eran principalmente israelitas y que los 'indios' eran el remanente que ahora vive en este país."

Pero en vez de depender de teorías y especulaciones hoy la ciencia de biología molecular puede ayudar a determinar su origen mediante el análisis de su ADN (ácido deoxirribonucleico)[2] y esta evidencia genética nos llevar a hacer ciertas "preguntas fundamentales acerca de la Escritura" mormona y José Smith como profeta.[3]

Los mormones están convencidos que el LM es una historia verídica que hoy lleva el subtítulo de "Otro Testamento de Jesucristo." Según el profeta José Smith, "En la noche del ... día 21 de septiembre [1823] ... me puse a orar pidiéndole a Dios Todopoderoso"[4] y un mensajero enviado de Dios llamado Moroni le dijo que había un libro escrito en planchas de oro escondidas en el cerro Cumorah en el estado de Nueva York. Estas estaban ocultadas cerca de la cima debajo de una peña dentro de una caja hecha de piedra. José Smith reclamó haber recibido ayuda divina por tres años en la traducción de las planchas la cual puso por nombre el LM.

La historia sagrada comienza en el libro de Nefi con una familia hebrea huyendo de Jerusalem cerca de 600 a.C. Nefi, el hijo más joven de Lehi, escribió: "el Señor me habló, diciendo: Construirás un barco, según la manera que yo te mostraré, para que yo lleve a tu pueblo a través de estas aguas" (1 Nefi 17:8). Después de finalizar la construcción del barco lo entraron y Nefi apuntó: "nos hicimos a la mar; y fuimos impelidos por el viento hacia la tierra prometida" (18:8). Como una nota al calce de 18:23 se da "589 a.C." para la fecha probable cuando la familia hebrea llegó a las Américas.

Debido a unas descripciones en el LM,[5] la mayoría de los estudiosos mormones creen que fue en América Central donde la familia de Lehi arribó. Se dice en 2 Nefi 1:8 "es prudente que esta tierra no llegue todavía al conocimiento de otras naciones." Pronto después de su llegada al Nuevo Mundo, Nefi y Lamán, su hermano mayor, se separaron y de ellos nacieron dos naciones, una llamada nefitas. Estos tenían el favor de Dios y 2 Nefi 5:21 los describe como: "blancos y sumamente bellos y deleitables." El LM enseña que este pueblo avanzado formó una gran civilización. Helamán 3:8 describe su extensión en los dos continentes cuando dice "que empezaron a cubrir la superficie de toda esa tierra, desde el mar del sur hasta el mar del norte, y desde el mar del oeste hasta el mar del este." Mormón 1:7 señala su crecimiento: "Toda la superficie de la tierra había quedado cubierta de edificios, y los habitantes eran casi tan numerosos como las arenas del mar."

En cambio, los seguidores de Lamán, el hermano rebelde, se llamaban lamanitas. En 2 Nefi 5:21, 24 se describe a estos, los rebeldes: "el Señor Dios hizo que los cubriese una piel de color oscuro... Y a causa de la maldición que vino sobre ellos, se convirtieron en un pueblo ocioso, lleno de maldad ...." A veces el LM los describe como aun más numeroso que los nefitas pero todavía mucho más primitivo.

En 3 Nefi 11 se describe el evento cumbre cuando Jesucristo apareció en el cielo en las Américas acerca del 33 d.C. y esta visita trajo 200 años de paz entre las dos naciones. Luego la guerra comenzó otra vez a medida de que los lamanitas crecieron en fuerza y empezaron a liquidar a los nefitas. Para el año 326 d.C. Mormón, el general del ejército nefita, escribió: "Y yo, Mormón, escribí una epístola al rey de los lamanitas, y le pedí que nos permitiera juntar a nuestro pueblo en ... un cerro llamado Cumorah..." (Mormón 6:2). Allí los lamanitas destruyeron por completo el pueblo nefita. En Mormón 6 se dice que murieron "centenas de millares de personas," pero escapó con vida Moroni, el hijo de Mormón. Fue este mismo nefita que apareció a José Smith como el mensajero del cielo más de 1400 años más tarde. Antes de que Moroni escondiera las planchas, añadió unos relatos propios. En Mormón 8:2-9 escribió "que tras la gran y tremenda batalla en Cumorah, he aquí, los lamanitas persiguieron a los nefitas que se habían escapado a las tierras del sur, hasta que todos fueron destruidos. Y mi padre también murió a manos de ellos, y yo quedo solo para escribir el triste relato de la destrucción de mi pueblo" (8:2-3). Así que el LM termina con los lamanitas como la única raza de sobrevivientes en las Américas. Por eso la página titular del LM dice específicamente que fue "Escrito a los lamanitas, quienes son un resto de la casa de Israel" y la "Introducción" de la edición de 1987[6] en inglés concluye: "Después de miles de años, todos fueron destruidos con excepción de los lamanitas, los cuales son los principales antecesores de los indios de las Américas."

Como consecuencia, hoy la Iglesia mormona enseña como doctrina oficial que "los lamanitas son los ancestros del pueblo indígena americano; pues así se enseña en las Escrituras."[7] Además, es crucial que por más de 170 años los mormones han enseñado que el LM es un relato literal e histórico del pueblo indígena, incluso la visita de Jesús a ellos. Pero aún más, no existe evidencia de que el liderato actual de la Iglesia mormona va a modificar esta creencia, pues durante los últimos años la primera presidencia ha dedicado templos en América Central anunciando a las gentes que ellos son descendentes de Lehi.

Investigaciones científicas del ADN

Las nuevas investigaciones del ADN humano han permitido a los científicos determinar las relaciones entre las poblaciones en todo el mundo. Los hijos heredan el ADN de los padres lo cual es una combinación del ADN de los abuelos. Dicho ADN se sigue mezclando y combinando con el ADN de los ancestros anteriores. No obstante, cantidades aisladas más pequeñas del ADN (nucleico de mitocondria) existen en las células de ambos padres y madres que no mezclan cuando están legados a los hijos. El cromosoma ADN Y del padre permanece intacto cuando legado a su hijo y a los hijos posteriores. De la misma manera la mitocondria ADN de la madre permanece intacto al pasar de generación a generación de los hijos e hijas. Luego los científicos pueden trazar estos marcadores del ADN por cientos de generaciones para precisar los ancestros. Cuando se hacen pruebas de los cromosomas o el ADN mitocondria en cientos o aun miles de individuos en dos diferentes poblaciones de gente, los resultados pueden ser comparados y así detectar la similitud o disimilitud de estos marcadores intactos del ADN entre los dos grupos.

Después de pasar más de treinta años estudiando los genes de los pueblos indígenas en las Américas y haber escritos muchas publicaciones, el Dr. David Glenn Smith del laboratorio de la Universidad del Sur de California Davis, uno de los laboratorios principales donde se hacen pruebas del ADN de las poblaciones americanas y judías, dijo que en las pruebas de poblaciones indígenas de las Américas y de las poblaciones judías no han encontrado similitudes en los marcadores de los dos grupos, pues los genes más encontrados en estos dos pueblos no coinciden en nada. Otros antropólogos y biólogos moleculares que aceptan el ADN como una especie de huellas digitales llegaron a la misma conclusión.[8]

Thomas Murphy, un estudioso mormón que trabaja en su doctorado sobre las cuestiones que confrontan su fe y dirige el departamento de antropología en Edmonds Community College en el estado de Washington, indicó el dilema actual para su Iglesia: "La evidencia genética actual claramente demuestra que los indios de las Américas no son hebreos; no son israelitas."

Algunos antropólogos han ido en contra la enseñanza tradicional de su Iglesia sugiriendo que posiblemente los hebreos se quedaron en América Central. Uno de ellos es el estudioso biólogo mormón Trent Stephens, Ph.D. de la Universidad Idaho State. El profesor Murphy indica que tal hipótesis no sólo rechaza afirmaciones claras en el LM sino también impugna las enseñanzas de José Smith, Brigham Young y casi todos los otros presidentes de la Iglesia mormona que han comentado sobre el tema. Además, esta postura requiere que se pasa por alto afirmaciones en "Doctrina y Convenios," otra Escritura clave mormona, acerca de los lamanitas como pueblo indígena en Misuri: "iréis ...a la tierra de Misuri, hasta las fronteras de los lamanitas" (54:8). Para Murphy no es razonable defender a José Smith como profeta negando sus profecías. Aún más se tiene que pasar por alto una afirmación en la historia de José Smith en "La Perla de Gran Precio," otra Escritura fundamental mormona. Allí se dice que Moroni le dijo que las planchas de oro contenían la historia de "los antiguos habitantes de este continente, así como del origen de su procedencia" ("José Smith -- Historia" 1:34). Está claro que la frase "este continente" señala a la América del Norte, puesto que los mormones entienden que la conversación se llevó a cabo en el estado de Nueva York.

Murphy concluye que el LM no habla acerca de una área limitada de geografía en América Central, pues aun si eso fuera lo que ocurriera, eso no es lo que dice el LM. No sólo esa hipótesis contradice el LM sino, si fuera así, comoquiera debe haber algunas muestras en los genes aun en una población pequeña de esa zona. Pero el antropólogo Stephen L. Whittington de la Universidad de Maine, uno de los expertos principales en la genética de los pueblos de América Central, afirma que "Nunca he visto yo personalmente evidencia alguna de orígenes hebreos entre los americanos nativos" -- y sus investigaciones se llevaron a cabo en el área del pueblo maya.

Evidencia en otros campos científicos

Si inmigrantes hebreos poblaron al Nuevo Mundo, tienen que haber influído mucho en el lenguaje y la arqueología en las Américas. No obstante, en base a la evidencia actual de más de 800 diferentes idiomas, ninguno de ellos jamás ha indicado evidencia alguna de una descendencia israelita.[9]

Murphy recalca que afuera del LM no existe ninguna fuente que valida un sólo lugar, una sóla persona o un sólo evento. Así que los problemas ejemplificados por el ADN también existen en otras áreas de investigación científica. "Nunca ha habido evidencia alguna que nos demostraría que hubiera una inmigración israelita al Nuevo Mundo -- ni en la genética, la arqueología o en los aspectos lingüísticos." Así que tenemos que concluir que no hubo ningún enlace entre el antiguo y el nuevo mundo.[10]

Entonces ¿de dónde vinieron los americanos nativos?

Según Murphy se complica el problema no solamente por la falta de evidencia de la presencia de hebreos o israelitas como nativos americanos sino que hoy se sabe de dónde originaron. Vinieron de la parte norte y este de Asia y los marcadores genéticos del ADN de los pueblos indígenas se parecen muy de cerca a los habitantes de Siberia.[11] El Dr. Stephen L. Whittington señala que la mayoría de los arqueólogos y antropólogos físicos en base al análisis del ADN sostiene que el origen del pueblo indígena "en el Norte, Central y Sur de América, antes de la llegada de los europeos en 1492, fue el norte de Asia." Esta conclusión surge después de la investigación de miles de individuos en más de 70 comunidades de los indígenas, pues todos los estudios han concluído lo mismo: el indio americano vino de las poblaciones en la parte noreste y central de Asia.

Según el biólogo molecular Dr. Simon Southerton, "si todos los cromosomas Y vinieron del este de Asia y todas las mitocondrias vinieron del este de Asia, la única explicación por donde vino el resto de los cromosomas es Asia." Es la única explicación válida científica. "Más de 50 tribus desparramadas en todas partes de América del norte, del sur y central y aun en Groenlandia han sido examinados ahora. Y en esa busqueda más de 5,500 individuos han sido examinados y de estos el 99.4% tienen ADN mitocondrial de Asia y el .6% tienen o ADN mitocondrial o europeo o africano." Obviamente la pequeña evidencia europea y africana vino después de Cristobal Colón.

Además de la evidencia de ADN de muchos individuos hoy, existen muestras de ADN de esqueletos excavados pero enterrados antes de 1492. Se refiere a estas como ADN antiguo. Una vez que se consigue los huesos de una población prehistórica, se saca una muestra pequeña, normalmente un fragmento de la costilla, y mediante un proceso simple químico se separan los ácidos nucleicos o el ADN de la sustancia intercelular del hueso. Estas muestras antiguas no dan evidencia de combinación alguna con los habitantes de otros continentes[12] sino siempre se encuentran linajes de asiáticos en ellas.[13]

Respaldo adicional por un origen no hebreo

Hace muchos años surgió la teoría de que los primeros habitantes de las Américas entraron al Nuevo Mundo por una área estrecha de agua conocido hoy como el Estrecho Bering entre Alaska y Rusia. Esta ruta tenía la ventaja de que los asiáticos tendrían que viajar menos de 50 millas para llegar a las Américas. En cambio los Israelitas hubieran tenido que viajar unos 8,500 millas de océano (al sur de Australia) para llegar.

Desde la antropología biológica los estudiosos sabían que los indios americanos se parecían a los asiáticos y en particular a la gente de las regiones de Mongolia y Siberia más que cualquier otro pueblo. Los estudios arqueológicos demostraban similitudes entre las culturas del noreste de Asia y los primeros americanos, porque usaban los mismos tipos de artefactos[14] que ellos. Además, la evidencia lingüística indicaba que los indígenas americanos tenían ancestros en común con algunos de los asiáticos del noreste de ese continente y en Siberia. Así que ya existía evidencia de diferentes disciplinas científicas, tan diversos como la lingüística, la arqueología y la biología humana, todas demostrando un origen asiático para el pueblo indígena de las Américas. Asimismo coinciden con esto todas las subdisciplinas de la antropología y hoy encontramos que las huellas digitales de los datos genéticos confirman lo que ya sabían los científicos de otras disciplinas.[15]

Respuestas mormonas a estas evidencias 

El profesor Murphy, un estudioso mormón, admite que existe un problema para los mormones, aunque otros estudiosos de la Iglesia pretenden que tal problema no existe. Para él eso es ser deshonesto. Una segunda reacción al problema pudiera ser desafiar la conclusión y la evidencia de las ciencias, pero ese proceder no sería recomendable, pues él no conoce ningún científico que reta los hallazgos de los geneticistas. Actualmente la mayoría de los estudiosos mormones, inclusive a Murphy, está de acuerdo de que "el indio americano en su totalidad no pudieron haber descendido de los lamanitas." Va en contra la evidencia genética, antropológica, arqueológica, histórica y lingüística. No obstante, el mormón Gordon B. Hinckley, el actual presidente de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días, negó que la evidencia ADN había probado que nunca hubo una inmigración israelita a América del Norte. Pero el Dr. Randall Shortridge, biólogo molecular y mormón por una veintena de años, insiste que la postura de Hinckley era increíblemente equivocada. Además, Murphy como estudioso mormón siente frustrado por la pretensión de otros mormones que alegan que no existen problemas con el LM, pues él prefiere confrontarlos de manera abierta, honesta y pública.

Las implicaciones para los mormones 

Según el Dr. Southerton, la verdad es que para la Iglesia mormona el LM es la clave y fundamento de su fe. Si un mormón tiene un problema con ese libro sagrado, si se es retado profundamente hasta perder su fe en su Escritura, entonces el sistema religioso que lo rodea se viene abajo, pues surgen dudas muy serias sobre el profeta y todas las cosas asociadas con él, inclusive y principalmente la Iglesia creada por él.

Según el Dr. Shortridge, si se descarta al LM como historia literal, entonces se sigue que los hechos narrados tampoco son históricos, inclusive el evento cumbre: la aparición de Jesucristo en las Américas en una luz en el cielo, mostrando su llegada con toda su gloria. Si la gente no existía en realidad, ¡entonces tampoco ocurrió eso! Además, si uno descubre que los relatos en el LM no son realmente históricos, la autenticidad de Moroni, las planchas de oro y el testimonio de José Smith acerca de ellos -- todos son invalidados. Inclusive la autoridad de José Smith como profeta, está en juego, pues él reclamó que la historia contada en el LM fue la palabra de Dios, o sea, "el más correcto de todos los libros sobre la tierra, y la clave de" la religión que él estaba fundando.[16] Hoy la evidencia del ADN reta a un nivel fundamental la veracidad del LM, una problemática muy incómoda para la Iglesia mormona.

¿Enseña el LM la verdad?

Según Murphy, el mormonismo confronta un dilema, porque la evidencia genética claramente demuestra que los nativos americanos no son hebreos, o sea, israelitas. Asimismo la evidencia arqueológica demuestra que el LM no es veraz. Los mormones estaban equivocados acerca de la identidad de los indios y su lugar de origen. Han basado sus creencias sobre el LM que ellos creían un relato histórico antiguo y acertado. Pero la evidencia genética es "bastante decisivo" en que eso no puede ser cierto. Puesto que los mormones lo dieron la autoridad de palabra de Dios, se tiene que redefinir esa frase, la cual es un paso muy peligroso, y muy pocos mormones aceptarían esa posibilidad, pero no les queda otro remedio. Debido a que están atrapados con mucha evidencia claramente demostrando que el LM no es lo que los mormones creían, algunos abandonan la Iglesia cuando confrontan este dilema.

El Dr. Southerton servía en su segundo año como obispo mormón cuando tropezó con los hallazgos del ADN acerca de los nativos americanos. Estaba muy preocupado por ese descubrimiento, porque como biólogo molecular en un departamento universitario ocupaba gran parte de su tiempo extrayendo el ADN de las plantas, clonando genes y analizando su secuencia. Por eso estaba muy al tanto de las técnicas fundamentales que los investigadores habían usado sobre los nativos americanos. Luego descubrió que más del 99% de los pueblos indígenas tenían antepasados asiáticos. Sintió un choque profundo, porque no había sido expuesto a ningún hallazgo que amenazara sus creencias mormonas, pero entendió con claridad el reto fundamental a ellas. Por varias semanas convivió con dos creencias completamente contradictorias. De un lado estaba profundamente dedicado al LM y a las creencias de la Iglesia que enseñaba que los nativos americanos eran principalmente descendentes de los lamanitas, procendentes de Israel. Pero del otro lado, investigaba los hallazgos sobre el ADN en los cuales tenía mucha confidencia, pero que contradecían completamente sus creencias. Sabía sin lugar a duda que más del 99% de los nativos americanos tenían un parentesco con los siberianos -- no con los lamanitas, o sea los israelitas. Después de dos semanas llegó a la conclusión de que las enseñanzas del LM simplemente no estaban correctas.

Pero cuando él consultaba a otros mormones, le decían que lo que tenía que hacer era simplemente ir y leer el LM y "Doctrina y Convenios," orar acerca de ellos y tener fe de que un día tendría la contestación. "Para mi eso en esencia fue aconsejarme a enterrar la cabeza en la arena y pretender que el problema no existía o sea que yo mismo era mi propio problema." Como consecuencia perdió su fe en el LM y poco a poco se daba cuenta que no le iba ser posible seguir viviendo cómodamente en un medio ambiente mormón. Así que escogió retirarse de la Iglesia con su familia. De ninguna manera podría pasar el resto de su vida tratando de acomodar la evidencia del ADN con los relatos del LM.[17]

Para Murphy los mormones tienen que ser honestos con los problemas. En vez de pretender que no existen, tienen que buscar explicaciones razonables por la falta de evidencia. Tienen que comenzar por admitir que el LM tiene un origen en el siglo XIX. El, junto a otros estudiosos mormones, ya no tiene miedo de admitirlo, pues conoce muchos estudiosos mormones, obispos y otros líderes administrativos de la Iglesia que creen como él y algunos han expresado ideas parecidas tanto en privado como en público. 

Para Murphy el problema más difícil con el LM del siglo XIX es confrontar la posibilidad, y aun la inevitabilidad de que José Smith se esforzaba por engañar a la gente -- por lo menos durante ciertas ocasiones.[18] Por ejemplo, es bastante claro que sólo pretendía tener planchas de oro en sus manos. Pero no engañaba únicamente acerca del LM sino también a su esposa Emma acerca de sus matrimonios polígamos con unas adolescentes con las cuales dormía. Los mormones saben que él mintió acerca de eso. De manera que se sabe que era capaz de engañar y la evidencia genética contra el LM también demuestra esa capacidad. Para Murphy eso es el problema más difícil que los mormones tienen que encarar, pero no parece haber ningún otro camino.

Para Southerton es sumamente difícil para un mormón perder su fe en la Escritura de su Iglesia y mantener una fe en José Smith, la fuente de ese libro, o sea, no es posible para uno perder la fe en el LM y seguir reconociendo a Smith como profeta de Dios. Van a la mano. Si se pierde uno, se pierde el otro.

¿Quiénes son más creíbles?

Los científicos David Grains Smith, Dennis O'Rourke y Stephen L. Whittington son reconocidos estudiosos imparciales que trabajan en el área de antropología molecular, especialmente sobre el ADN de los pueblos indígenas de las Américas. También algunos estudiosos imparciales mormones reconocen que la evidencia ADN desacredita el LM. No obstante, la tradición mormona ha sido dar explicaciones y excusas por la evidencia en desacuerdo con el LM, o sea, la evidencia genética que claramente contradice el reclamo del LM que los nativos americanos son descendentes del antiguo Israel, pero tal procedimiento no es una buena práctica científica.

En el caso de la "Foundation for Ancient Research and Mormon Studies (FARMS)" localizado en el recinto de la Universidad de Brigham Young y que emplea a profesores mormones de esa y otras universidades, el propósito específico es defender el LM en contra de sus detractores. Por eso sus conclusiones son prejuiciadas desde un principio. Asimismo los científicos empleados por BYU no son imparciales, ya que trabajan por una universidad mormona y a veces tuercen el intento y propósito de los argumentos. No se puede obviar los hallazgos del ADN en cuanto a los indígenas y cambiar el punto en controversia. La cuestión es una religiosa en el fondo.

¿Está antimormón el ADN?

Existe una inconsistencia en la postura mormona. Con gusto la Iglesia usa los hallazgos genéticos para ayudar en los estudios geneológicos de las familias con el propósito de bautizar a los muertos, pero a la vez rechaza los resultados del ADN en cuanto a los orígenes de los antiguos nativos. Así que algo anda mal. En el primer caso se acepta con agrado su gran ayuda, pero en el otro se le acusa de ser antimormón.

Cabe señalar, además, que cuando se afirma en la "Introducción" al LM que "El Libro de Mormón es un volumen de escritura sagrada semejante a la Biblia," se reclama que son comparables. Pero cuando se compara el LM con la Biblia, especialmente en cuanto a los hallazgos arqueológicos, hay una diferencia enorme. Existen batallas, eventos, gentes, nombres bíblicos y lugares específicos, que aparecen en fuentes extrabíblicas. Así que se puede constatar su existencia afuera de la Biblia. Existían lugares literales como Jerusalén y Jericó; los israelitas, filisteos y babilonios existían como pueblos. Eso las fuentes externas a la Biblia hacen claro. Pero en cuanto al LM no hay ni una sóla fuente de la antigüedad del Nuevo Mundo que confirma un lugar, una persona o un evento.

Conclusiones finales

La confiabilidad de los hallazgos del ADN se demuestra por su uso en los tribunales legales. La evidencia de las huellas digitales del ADN es tan conclusivo que en una corte de ley una sentencia basada en ellas es incuestionable. Así también la conclusión genética de que los nativos de las Américas vinieron del noreste de Asia. Y si un tribunal criminal analizara esta evidencia hoy, reconocería el libro como un fraude y el profeta como un engañador.

Los relatos en el LM son narrados con el propósito específico de proveer "Otro Testamento de Jesucristo." La misión de la Iglesia mormona es convertir a la gente en creyentes en otra revelación de Jesucristo que se llevó a cabo en las Américas. Pero estudios arqueológicos, lingüísticos y ahora estudiosos del ADN están todos de acuerdo en que el LM, o sea, el "otro testamento de Jesucristo," no es una historia verdadera. Es una obra de ficción y sus personajes y aun el evento cumbre son ficticios. Y eso quiere decir que la misión de la Iglesia mormona es promulgar un relato falso acerca de Jesucristo. De hecho hay que concluir que, ya que los hallazgos hacen claro que José Smith mentía a sus seguidores, fracasa él la prueba bíblica de profeta, pues "cuando un profeta hable en el nombre de Jehovah y no se cumpla ni acontezca lo que dijo, ésa es la palabra que Jehovah no ha hablado" (Dt 18:21-22 RVA). Noten, además, esta advertencia bíblica: los "falsos profetas ... y falsos maestros enseñarán con disimulo sus dañinas ideas .... En su ambición de dinero, los explotarán a ustedes con falsas enseñanzas" (2 Pe 2:1, 3 VP). Asimismo en las palabras de Pablo podemos decir de los seguidores de José Smith "que tienen un gran deseo de servir a Dios; sólo que ese deseo no está basado en el verdadero conocimiento" (Ro 10:2). El LM no es conocimiento, por eso no puede ser verdadero. El "otro testamento" no puede salvar, porque no ocurrió nunca. El Jesús mormón jamás puede salvar, porque nunca vino a las Américas. José Smith es un profeta falso y sus enseñanzas y doctrinas son equivocadas. Si sus seguidores usan la excusa de que Dios cambió la lingüística, el ADN y la arqueología de los nativos americanos haciéndolos semejantes a los asiáticos en vez de a los israelitas con el propósito de probar al pueblo mormón por medio de trucos, demuestran no conocer al Dios bíblico, que es justo, amoroso y totalmente confiable. Es mucho más sabio basar nuestro celo por Dios en la Biblia que relata una historia verídica de una raza de gente que todavía vive en Israel y donde hay muchas ruinas que constatan su veracidad.

¿Son judíos los pueblos indígenas de las Américas?

El Libro de Mormón dice que "Sí"

Los antropólogos dicen que "No"




Comentarios [19] hechos por el Departamento de Antropología de la Institución Smithsoniana, EE.UU.

1.         La Institución Smithsoniana nunca ha usado de manera alguna el Libró de Mormón como guía científico.

2.         El tipo físico de Indio Americano es básicamente mongol con una relación más estrecha al pueblo del este, central y noreste de Asia.

3.         Una evidencia muy importante que apoya el hallazgo científico de que los contactos con las civilizaciones del Viejo Mundo, si es que ocurrieran alguna vez, fueron de poca importancia para el desarrollo de las civilizaciones indígenas a las Américas, es el hecho de que ninguno de las plantas y animales domesticados para alimento (con la excepción de los perros) fue usado en el Nuevo Mundo precolombino. Los nativos americanos no tenían trigo, cebada, avena, sorgo ("millet"), arroz, ganado, cerdos, pollos, caballos, burros o camellos antes de 1492.

4.         No usaron el hierro, acero, vidrio y seda en el Nuevo Mundo antes de 1492 (exceptuando el uso ocasional del hierro sin fundir de los meteoritos).

5.         Ningún egiptólogo u otra especialista de arqueología viejomundista y ningún experto de la prehistoria del Nuevo Mundo ha descubierto o confirmado relación alguna entre los restos arqueólogos en México y los descubrimientos arqueológicos en Egipto.

6.         Informes de hallazgos de antiguas escrituras egipcias, hebreas u otras del Viejo Mundo en el Nuevo Mundo en contextos precolombinos han aparecido con frecuencia en periódicos, revistas y libros sensacionales. Ninguno de estos reclamos han sido comprobado por estudiosos respetables. No se ha demostrado la existencia de inscripción alguna usando formas de escritura del Viejo Mundo en ninguna parte de las Américas antes de 1492, exceptuando unas cuantas piedras de runa encontradas en Groenlandia.


     [1]Video: "DNA vs. The Book of Mormon (Brigham City, UT: Living Hope Ministries, sf.) (www.livinghopeministries.info) Este excelente video ha servido como la base principal de este artículo.

     [2]Randall Shortridge, Ph.D. biólogo molecular de la Universidad en Buffalo (NY) y por 25 años miembro de la Iglesia mormona.

     [3]Thomas Murphy, apologista mormón, antropólogo y estudioso.

     [4]Página IX "Testimonio del profeta José Smith" en el LM (edición impresa en EE.UU. 04/2000). La edición en español de 1980 dice, "suplicaba al Señor" mientras la edición en inglés de 1978 dice, "he sought the Lord in fervent prayer" y la de 1987 dice "Almighty God."

     [5]Ejemplos son: "estrecha lengua de tierra" (Alma 63:5; Eter 10:20); "pequeña lengua de tierra" (Alma 22:32); "estrecho paso" (Alma 50:34; 52:9); "estrecho pasaje" (Mormón 2:29; 3:5).

     [6]Esta oración no aparece en las ediciones inglesa (1978) o española de 1973, 1980 y 1992.

     [7]Simon Southerton, Ph.D. biólogo molecular.

     [8]Dr. Dennis O'Rourke, antropólogo molecular, Universidad de Utah; Dr. Stephen L. Whittington, Anthropólogo, Universidad de Maine; Dr. Simon Southerton, biólogo molecular y Dr. Randall Shortridge, biólogo molecular de la Universidad en Buffalo (NY).

     [9]Dr. John McLaughlin, lingüísta, Universidad de Utah State. Vea también "Los argumentos mormones: ¿son convincentes? (Partes 1 y 2)" Las Doctrinas Sanas y las Sectas Malsanas, IV:87-103.

     [10]Southerton.

     [11]Trent Stephens, PH.D., científico mormón y apologista.

     [12]Dr. O'Rourke de la Universidad de Utah, no de los investigadores principales de ADN antiguo.

     [13]Southerton.

     [14]En el verano de 1998 visité un museo en la ciudad de Hohhot de Mongolia Interior en China donde vi unas maquetas de los pueblos indígenas de esa zona. Una en particular me llamó la atención porque una tribu de las minorías construía sus casitas idénticas a los de tipo "tepee" de los pueblos indígenas de las llanuras de EE.UU. Pensé que no podría ser pura casualidad que unas tribus en Mongolia construyeran sus casas de la misma forma en el norte de China. No era del estilo de los "yurt," la más típica de esa zona.

     [15]Murphy; coinciden los doctores Whittington, David Glenn Smith y Shortridge.

     [16]"Introducción," LM.

     [17]El Dr. Randall Shortridge, Ph.D. biólogo molecular de la Universidad en Buffalo, también reconoció que el único camino para él era la honestidad y eso le llevó a abandonar la Iglesia mormona.

     [18]Compara la profetiza Elena White de los Adventistas del Séptimo Día. Ver "Elena G. de White y los Adventistas del Séptimo Día," DSySM, I:267-275.

     [19]Versión abreviada de "Statement regarding the Book of Mormon," Light on the Latter-Day Saints: Interfaith Witness Manual. (Atlanta: Home Mission Board, SBC, 1991), 115-117.

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