“¿Fue Mita o Mahoma o el Espíritu Santo el futuro Consolador?” Tomo VI:8-12
Por:  Dr. Donald T. Moore

¿Quién cumplió la profecía de Cristo acerca del futuro Consolador? ¿Fue Mita o Mahoma o el Espíritu Santo?

Conforme a una interpretación adecuada de todas las profecías acerca del Consolador (Parácleto) hay varias condiciones que tendría que cumplir. Primero cabe señalar que únicamente en el evangelio de Juan están las referencias de Jesús sobre el futuro Consolador, pero son seis las veces que lo nombran en cuatro pasajes (Jn 14:16-17, 26; 15:26; 16:7). Para una interpretación completa, entonces, hay que tomar en cuenta no sólo todas las veces que Jesús usó la palabra Consolador sino también interpretarlas a la luz del contexto literario e histórico de los versículos que lo mencionan. Si se basa la interpretación sólo en uno o dos de los versos, se presta fácilmente a designar a una persona que Jesús no tenía en mente. Por eso analizaremos primero cada uno de esos versículos y unas siete características del Consolador, luego compararemos los candidatos para ver cuál cumple a cabalidad todo lo que Jesús dijo.

Primero, en Juan 14:16-17 Jesús prometió "otro Consolador" (griego: Parácleto; V.P. "Defensor"; Barclay: "Ayudador") que El identificó como el "Espíritu de la verdad," el cual iba a permanecer "para siempre."  La expresión "otro Consolador" en griego señala a uno de la misma clase de Jesús -- no uno de otra clase. Si el Consolador iba estar "con ellos para siempre," esto no permitiría una referencia a un ser humano viviendo en Sus días o más tarde, pues los seres humanos no viven por siglos indefinidos. Además, al ser "otro" de la misma clase de Jesús indica que el Consolador no es la misma persona de Jesús de Nazaret, tampoco es un sustituto para Dios, sino es la misma deidad (Hch 5:1-4). "Os dará" se refiere a quienes El estaba hablando, o sea, a sus apóstoles originales los cuales serían Sus testigos (Lu 24:48-49). Tendrían que acompañarle "desde el principio" de Su ministerio público en Palestina (Jn 15:27; Hch 1:22; Lu 1:1-2).

Segundo, Jesús les dijo que el Consolador "permanece con vosotros y está en vosotros." Esto no puede referirse a algún ser humano adentro de otros, porque ninguno puede tomar habitación adentro de otros. Tampoco es una presencia por un tiempo de años solamente. Por lo tanto, necesariamente tiene que aplicarse a un ser espiritual o a un espíritu.

Tercero, Jesús prometió que "El Consolador, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas y os hará recordar todo lo que os he dicho" (Jn 14:26 - RVA). "Os enseñará" se refiere a los apóstoles originales a quienes el Padre daría el Espíritu Santo de Dios que aquí se identifica explícitamente como el Consolador. Además, estipula que El haría "recordar las palabras de Cristo" y Juan 16:13-14 dice que a Sus discípulos, les guiará "a toda verdad."

Una cuarta característica fue que "convencería al mundo de pecado" (Jn 16:7-8). Su ministerio estará estrechamente vinculado con el pecado en la vida de los seres humanos. Es notable que otra vez Jesús usa la palabra "Consolador" en conjunto con el "Espíritu de verdad." El no está pasivo, sino activamente señalando a los seres humanos su pecado. Aunque invisible, siempre estará trabajando (Jn 16:13-14).

Quinto, Jesús dijo a sus doce apóstoles que "vosotros lo conocéis" (Jn 14:17). El verbo se refiere a un contacto personal de parte de ellos con el Consolador. ¿Cómo, entonces, podría esto referirse a un ser humano que no vivía en Palestina en el primer siglo? Obviamente no podría. Además, se refiere al Espíritu de verdad mediante pronombres masculinos en el griego -- no neutrales como si fuera un poder o una fuerza impersonal y no femeninos como si fuera la esposa de Dios o la madre del Hijo.

Sexto, Jesús especificó que sería uno que "testificaría acerca de Cristo" (Jn 15:26). Eso sugiere uno que tuviera contacto personal con El, un testigo ocular. El Consolador que Jesús prometió enviar no hablaría en su propio nombre o "por sí solo" (Jn 16:13). No reclamaría para sí la autoridad y honor de un ángel-mensajero, apóstol o profeta, porque eso no glorificaría a Jesús (Jn 16:14). En su propósito, palabras y obras siempre daría el honor y la gloria a Jesús, y no hablaría de sí mismo. Ensalzaría únicamente a Jesucristo, el unigénito Hijo de Dios.

Séptimo, Cristo dijo que el Consolador sería enviado "en su nombre" o sea, el nombre de Jesús, y no en el nombre de otro ser. Esto señala claramente que sus enseñanzas serían las mismas que Jesús había dado. Si las enseñanzas o doctrinas son diferentes a las suyas, o confligen con ellas, entonces no apuntaría a Jesús. El único modo de enseñar en Su nombre sería comunicar las mismas verdades, exactamente el mismo mensaje.

Concluímos que las promesas principales acerca del Consolador conforme a las profecías de Jesús son las siguientes: que permanecería para siempre desde los tiempos apostólicos (Jn 14:16), que traería a la memoria las palabras habladas por Cristo durante Su ministerio público (14:26), que testificaría a favor de Cristo (Jn 15:26), que convencería al mundo del pecado (16:7-8) y que guiaría a su pueblo a toda la verdad (16:13-14).

Se ha reclamado, por lo menos, tres personas como cumplidoras de estas profecías de Jesús acerca del Consolador.[1] Obviamente las referencias de Jesús en forma singular no permiten a que los tres -- Mita, Mahoma y el Espíritu Santo -- sean el Consolador.

Algunos reclaman a Juanita García Peraza (1897-1970) o Mita como la persona que cumplió lo dicho por el Hijo del Hombre. Los líderes de la Congregación o Iglesia Mita citan la Biblia para probar el cumplimiento de la profecía en esta puertorriqueña, pues creen que "ya el Consolador prometido (Jn 14:16-18, 26) se ha manifestado en este tiempo. Jesús dijo que no volverían a ver su persona más (Jn 14:19), porque enviaría al Consolador en otra persona o cuerpo a esta tierra (Jn 16:12-13)." Insisten en que ellos no sólo valoran la Biblia sino también "al profeta de Dios en la tierra lo cual es clave para la interpretación de ella. Así reclaman tener la palabra escrita junto con la hablada por el profeta de Dios en nuestro tiempo."[2]

No obstante, Mita nunca conoció a los doce apóstoles, o sea, no vino dentro de pocos días después de la ascensión de Jesús al cielo, sino comenzó su obra en Puerto Rico en el 1940 como señala el himno # 218 del Himnario de la Congregación Mita[3] sobre "Los dichos y hechos de Mita" donde en la primera estrofa afirma, "Desde el Cuarenta empezó Mita a predicar...."

Tampoco Mita subrayaba la importancia de Jesús. De hecho todavía Mita en Aarón tiende a opacar la importancia de Jesús igual que Doña Juanita en su día. Ambos -- la fundadora de la Congregación Mita y su profeta actual -- han tenido en poco la obra de Jesús en la cruz. Jesucristo no es tema sobresaliente para Mita en Aarón. Las pocas veces que su himnario y el profeta Aarón lo mencionan en sus sermones proveen clara evidencia de esto. Además, en un sermón reciente, Aarón anunció: "Otros predican a Cristo; nosotros predicamos a Mita." Luego dijo, "Hay sólo un camino ... Mita. Cristo dijo en su tiempo, 'Yo soy el camino.' Hoy yo les digo que 'Mita es el camino.' El camino verdadero es Mita."[4] Asimismo, lo evidencia la falta del símbolo de la cruz, la muerte expiatoria, lo cual tampoco tiene importancia en sus mensajes y ni siquiera está representado en la arquitectura de sus templos.

Tampoco Mita vivió para siempre, sino murió en 1970 y después de un tiempo Aarón tomó el lugar de la mujer como predicador, pastor, profeta e instrumento en quien habita Mita, hoy identificada como "el Espíritu de Dios."

Cabe señalar por último que Mita y Aarón sí han denunciado el pecado y han insistido que el pueblo de Mita sea uno muy moral. Tal vez la característica de convencer al mundo del pecado (Jn 16:7, 8) sea la única manifestada en algún sentido. No obstante, Juanita García Peraza fue una mujer y Jesús nunca se refirió al Consolador o al Espíritu Santo con pronombres femeninos, por eso nuestras Biblias en español siguen el griego al usar siempre el masculino.

Otros reclaman a Mahoma (c. 570-632 d.C.) como el mensajero o profeta quien cumplió las profecías de Jesús acerca del Consolador. Los estudiosos musulmanes dicen que Juan 14:16 es una afirmación de la venida futura del "Ayudador" prometido, una profecía referente a Mahoma. Lo basan principalmente en una referencia del Corán a Mahoma como "Ahmad" (periclytos), que para ellos es la traducción correcta de Parácleto del griego. Este verso del Corán dice: "Y cuando Jesús, hijo de María, dijo: '¡Hijos de Israel! Yo soy el que Dios os ha enviado, en confirmación de la Tora anterior a mí, y como nuncio de un Enviado que vendrá después de mí, llamado Ahmad'" (Sura 61:6).[5] En su traducción del Corán y como nota al calce Julio Cortés afirma en cuanto a la tradición islámica en su interpretación del "llamado Ahmad" ...,[6] Jesús anunció la venida de otro Enviado al prometer el periklitós (Ahmad, 'alabadísimo', que sólo aquí aparece en el Corán y de la misma raíz que Muhammad ...[7]) que los cristianos han corrompido leyendo parákletos ('abogado'), con las mismas consonantes (p-r-kl-t-s) y diferentes vocales." Pero existe otra interpretación de ahmad,[8] pues "no sería aquí nombre propio, sino adjetivo superlativo y, en lugar de 'el nombre Ahmad', habría que entender 'de nombre alabadísimo'. En la lengua árabe no existe distinción entre mayúscula y minúscula. En cualquier caso, -- Ahmad o ahmad --, se alude a Mahoma-Jesús.-- C 5:110."[9]

Abdullah Yusuf Ali en su comentario de su traducción en el inglés del Corán dice de esta Sura: "'Ahmad,' o 'Muhammad,' el alabado, es casi una traducción de la palabra griega Periclytos. En el Evangelio actual de Juan ... la palabra 'Consolador' ... aparece para la palabra griega 'Parácletos,' que quiere decir 'abogado,' 'uno llamado a ayudar a otro, un amable amigo,' más bien que 'Consolador.' Nuestros doctores argumentan que Parácleto es una corrupción de Periclytos, y que en el dicho original de Jesús había una profecía de nuestro Profeta Ahmad por nombre. Aun si leemos Parácleto, aplicaría al Profeta Santo que es 'misericordia para todo el mundo' (XXI:107) y manso y misericordioso con los creyentes (IX:128)."[10]

Según Yusuf Ali en las profecías en Juan 14:16, 15:26 y 16:7 "el futuro Consolador no puede ser el Espíritu Santo como es entendido por los cristianos, porque el Espíritu Santo ya estaba presente, ayudando y guiando a Jesús. La palabra en griego traducida 'Consolador,' ... es una corrupción de 'Periclytos,' el cual es casi una traducción literal de 'Muhammad' o 'Ahmad'....[11]

No obstante lo afirmado por los musulmanes, de ningún modo los versos en Juan y los contextos dan una base para tal conclusión, pues ninguno de los más de 5,366 manuscritos del texto del Nuevo Testamento apoyan el uso de la palabra periclytos ("alabado") en el original, como reclaman muchos musulmanes. Todos apoyan y así confirman el uso de Parácleto ("Ayudador"). En uno de los pasajes Jesús claramente identificó al Ayudador como el Espíritu Santo, y nunca lo llamó Mahoma. Jesús dijo: "el Consolador, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas" (Jn 14:26). También Jesús dio al "Ayudador" a sus apóstoles ("vosotros," 14:16), a sea, a aquellos que darían testimonio de Cristo, porque habían estado con El "desde el principio" (15:27; comp. Hechos 12:22; Lu 1:1-2). Obviamente, Mahoma no era uno de los apóstoles de Jesús; por eso, no podra haber sido la persona a quien Jesús se refirió como el Ayudador (Parácleto).[12]

El Ayudador que Jesús prometió iba morar con ellos "para siempre" (Jn 14:16-17). Pero hace más de trece siglos que Mahoma murió. Así que de ninguna manera podía él calificar para tal título. También Jesús le dijo a los doce, "Vosotros lo conocéis, porque permanece con vosotros y está en vosotros" (14:17), pero los apóstoles jamás conocieron a Mahoma. Tal cosa fue imposible, puesto que no nació hasta seis siglos después. Además, Jesús dijo a los apóstoles que el Consolador estaría "en vosotros" (14:17c). Pero era imposible para Mahoma estar en o adentro de los apóstoles de Cristo, pues ellos vivieron 600 años antes de su tiempo. Le desconocieron por completo. Tampoco concordaban las enseñanzas de Mahoma con las de Jesús. Así que no podía haber estado "en" Jesús de manera espiritual; sus doctrinas son incompatibles con las del Hijo de María.[13]

Jesús informó a los apóstoles que el Ayudador sería enviado "en mi nombre" (Jn 14:26). No obstante, ningún musulmán cree que Mahoma fue enviado por Jesús en Su nombre. El Ayudador que Jesús estaba a punto de enviar no hablaría "por sí solo," o sea, por cuenta propia o en su propia autoridad (Jn 13:26). Sin embargo, Mahoma constantemente testificó acerca de sí mismo en el Corán. Por ejemplo, en Sura 33:40, Mahoma reclama para sí mismo: "Mahoma ... es ... el Enviado de Dios y el sello de los profetas." Según Cristo el Ayudador glorificaría a Jesús (Jn 16:14), pero según el Islam Mahoma reemplaza o releva a Jesús, siendo el último de los profetas, y, por lo tanto, "el sello de los profetas."  Como tal, no estaría glorificando a Jesús, sino a sí mismo. En realidad él vivió después de Jesús y, por lo tanto, en ese sentido no fue un profeta superior[14] o más universal. Cuando Mahoma reclamó ser el Enviado (Apóstol) de Dios y el Sello de los profetas, según Cortés, eso quiere decir que era "el último profeta en el ciclo islámico del profetismo."[15]

Finalmente, Jesús dijo que el Ayudador vendría en "no muchos días" (Hch 1:5). Asimismo el Hijo del hombre mandó a sus apóstoles a quedarse en Jerusalén "hasta que seaís investidos del poder de lo alto" o sea de Dios. Efectivamente el Ayudador, o sea, el Espíritu Santo, en poco tiempo vino sobre ellos con gran poder, o sea, unos cuantos días después en el Día de Pentecostés (Hch 1:5; 2:1sq.). Mahoma no vino dentro de pocos días de la ascensión de Jesús, pues no vivió hasta el siglo VI y VII d.C.[16]

En resumen las objeciones a Mahoma como el Consolador profetizado por Jesús incluyen, primero, que no tenía ni como tema principal el pecado ni llevó a cabo una misión de convencer al mundo del pecado (Jn 16:7, 8). Además, Mahoma no subrayaba la importancia de Jesús. Restó significado a la obra de Jesús en la cruz y aun negó su muerte por nosotros. Aun el credo islámico nunca incluyó referencia alguna a Jesús, pues reclama a Alá como el único Dios y Mahoma su profeta. Aun en el Corán hay por lo menos tres veces el número de referencias a Mahoma que a Cristo.[17] Concluímos, pues, que el reclamo de que Mahoma fuera profetizado en la Escritura carece de apoyo bíblico por completo.

Finalmente, la vasta mayoría de los cristianos reclama al Espíritu Santo como el cumplidor de las profecías de Jesús acerca del Consolador o Ayudador. Primero, Jesús dijo que el Consolador (Espíritu Santo) vendría en "no muchos días" (Hch 1:5) y tal como Jesús prometió (Jn 14:16), el Espíritu Santo vino sobre la iglesia primitiva con poder en el día de Pentecostés, o sea, dentro de los diez días después de Su ascensión al cielo ((Lu 24:49; Hch 1:3-5; 2:1-4). Segundo, ha permanecido por más de 2,000 años con nosotros en y con sus seguidores en todo el globo terráqueo. Tercero, el Espíritu Santo hizo a los apóstoles recordar las palabras de Jesús, ha testificado acerca de Cristo y ha glorificado Su obra victoriosa en la cruz. Los guió a toda verdad para alcanzar y disfrutar hoy la salvación o la vida eterna y El ayuda en el crecimiento en gracia de la vida cristiana en parte mediante Su inspiración de la escritura del Nuevo Testamento como legado apostólico. Cuarto, ya por más de dos milenios ha convencido al mundo del pecado y de su necesidad del arrepentimiento.

No podemos pasar por alto otros pasajes neotestamentarios que hacen referencia al Espíritu de Verdad o Espíritu Santo, inclusive la historia apostólica en el libro bíblico de los Hechos que señala con determinante claridad el día de Pentecostés como el día del cumplimiento de la profecía y la promesa de Jesús y el Padre (Hch 2:3, 16-33, 39).

Concluímos, pues, que el Espíritu Santo es el único de los tres que cumple todas las profecías de Jesús: de venir en unos cuantos días, de permanecer para siempre, de hacer recordar las palabras de Jesús, de dar testimonio acerca de El como testigo silencioso, de convencer del pecado y de guiar a los apóstoles a toda la verdad. Además, es el único que es "otro" igual a Cristo en su divinidad y eternidad. Así que sólo el Espíritu Santo cumple a cabalidad todas estas profecías de Jesús sobre el futuro Consolador.

 

     [1]En el siglo II d.C. los montanistas sostenían que el Parácleto se había manifestado al mundo por medio de Montano y de sus coprofetas y coprofetisas. También en el siglo III, Mani se identificaba con el Parácleto.

     [2]"La obra de Mita en Aarón," Las Doctrinas Sanas y las Sectas Malsanas (DSySM) III:117.

     [3]La novena edición 1999 con subtítulo "Himnos inspirados por el Espíritu Santo de Dios" (Impreso por Propapel Ltda, Cali, Colombia). También el himno lleva el título, "Los dichos de Mita."

     [4]Programa de televisión de "Congregación Mita" trasmitido por Canal 7, el 11 de diciembre 2005, 12 p.m.

     [5]Norman L. Geisler y Abdul Saleeb. Answering Islam (Grand Rapids: Baker Book House, 1993), 153.

     [6]"Construcción árabe análoga en C 3:45, 19:7." Julio Cortés (Ed.), El Corán (Barcelona: Editorial Herder, 1986), 644.

     [7]Mahoma "alabado" [Sura 3:144, 33:40, 47:2, 48:29].

     [8] "-- registrado ya como nombre propio en las inscripciones preislámicas de la Arabia meridional, pero raro en tiempos del Profeta y en las primeras décadas del islam --

     [9]Nota al calce del Sura 61:6 de Julio Cortés (Ed.), El Corán (Barcelona: Editorial Herder, 1986), 644, n. 6.

     [10]Abdullah Yusuf Ali (Ed.), Glorious Qur'an: Text, Translation and Commentary. Vol. II (Beirut & Cairo: ), 1540, n. 5438. (Mi traducción del inglés.)

     [11]Yusuf Ali, Vol. I (Beirut o Cairo), 144, n. 416. Además, en esta nota al calce cuando cita como profecías a      [11]Muhammad Dt 18:18 y Is 42:11, reclama que había "otros Evangelios que ya no existen, pero rastros de ellos perduran todavía que fueron aun más específico en su referencia a Muhammad..." Este argumento junto con su referencia al Evangelio de San Bernabé cuando examinado no aporta evidencia en realidad a la identificación de Mahoma con el Consolador. El Evangelio de San Bernabé, una falsificación, fecha cerca del Siglo XVI, un milenio después de las revelaciones de Mahoma en el Corán (Geisler, 295-296).

[12]Geisler, 153.

[13]Geisler, 153. Ver en DSySM, Vol I "Mahoma, el Corán y la fe islámica", 233-241; "El Islam" IV: 131-141; y "Mahoma: El Mensajero Guerrero," Sana Doctrina, XX:3 (mayo-junio, 2005), 6-13.

[14]Geisler, 153-154.

[15]Cortés, Corán, 489, n. 40.

[16]Geisler, 154.

[17]El índice del Corán de Yusuf Ali en inglés señala 33 pasajes referentes a Jesús y 88 a Muhammad (II:1837-1838 y 1846-1847) mientras que en el Corán en español de Cortés especifica 18 a Jesús y 121 a Mahoma (770 y 772).

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