Dios hace valiosa a toda persona (Parte 1)

Actualizado: 22 de may de 2019



El salmista, tradicionalmente David, celebra la maravilla de la humanidad, subrayando el participación personal de Dios en la creación de cada persona (Sal 139:13-16).3 El diseño intencional de Dios da a cada uno de nosotros mérito y valor en el momento de nuestra concepción. El salmista reconoce que la mano creativa de Dios opera dentro de la matriz sin negar o pasar por algo el rol de los padres humanos, pero concentrando en la acción de Dios en el proceso del crecimiento de la persona (V. 13). Con agradecimiento el salmista responde dando loores a Dios por su maravillosa obra que demuestra y da testimonio del poder creativo de Dios. Le infundía con asombro y estupefacción de la obra meticulosa evidenciada en el cuerpo humano. No era necesario tener gráficas y láminas del cuerpo humano y su interior para darse cuenta de su complejidad. Lo sabía muy bien. El salmista usó la misma palabra para “saber” para describir el conocimiento perfecto de Dios indicado en versículos 1 al 4, pero no estaba reclamando que tenía un conocimiento completo como Dios. A la vez estaba subrayando su conocimiento de primera mano de las maravillas de la obra intricada de su Creador. No hacía falta mayor conocimiento, pues sabía del cuidado con que Dios le había hecho. El diseño intencional de cada persona da a cada individuo mérito y valor en el mismo momento de la concepción (v.14). El autor reconoce que Dios tiene un conocimiento universal y abarcador al indicar que el Creador veía aun sus huesos en la concepción del salmista.


El diseño intencional de cada persona da a cada individuo mérito y valor en el mismo momento de la concepción

Nada está escondido de Él, ni siquiera la concepción de un bebé en el vientre de la madre. El salmista fundamenta su reclamo del conocimiento de Dios a base de la formación del cuerpo humano. La palabra “formaste” (dio forma) en el libro del Éxodo describe las cortinas bordadas del templo (Ex 26:36; 27:16; 38:18) y la túnica y el turbante de lino fino para el sumo sacerdote. Al usar esa misma palabra aquí describe su cuerpo como la obra de un bordador que crea con destreza formando y creando un patrón complicado y hermoso. Esto nos lleva a pensar en la red de venas, tendones, músculos y nervios que compone el cuerpo humano como si fuera un producto artístico. Además, la palabra “hecho” señala la concepción mientras que “dio forma” se enfoca más en el desarrollo y crecimiento del niño. El salmista no pasa por alto la presencia creativa en ninguno de los dos casos (V. 15).


Dios veía al salmista aun cuando era un embrión en la matriz de su madre. Se puede comparar esto al tejedor que conoce bien los hilos y materiales antes de que esa persona comience a crear un tapiz. Los materiales y las telas se encuentran en frente del tejedor hasta que sean unidos en una obra maestra única y exclusiva. Esta descripción señala con fuerza la santidad y dignidad de un bebé antes de nacer. Somos valiosos para Dios aun cuando somos solo un embrioncito, pero nunca una masa deforme que puede ser botada como basura.


Esta descripción señala con fuerza la santidad y dignidad de un bebé antes de nacer.

En estos versos el escritor se enfocó en su vida aun antes de que la misma hubiera comenzado. Entendía que Dios tenía un plan para él en su vida. Es parecido a la descripción en Génesis de cómo Dios cogió el polvo y dio forma humana a Adán (Gn 2:7). Seguramente el salmista enfocaba no solo el progreso del embrión en las diferentes etapas del desarrollo que Dios había planeado, sino también estaba pensando en el cuidado providencial durante el tiempo de cada vida. Ambas ideas subrayan la reacción de dar loores a Dios por su obra meticulosa. Por lo tanto, no solo debemos respetar (y nunca abortar) a toda concepción humana de todas las razas, nacionalidades, profesiones, edades y su género y dicho respeto debe manifestarse en realidad en nuestro trato de cada persona desde la concepción hasta la muerte (V. 16).


Algunos teólogos interpretan estos tres versículos como una descripción de la relación íntima de Dios con una persona antes de su nacimiento. Aplicado al salmista David nos informa que Dios creó su “ser interior” después de su concepción, pero antes de dar a luz su madre. David dice que su Creador, “me entretejiste en el vientre de mi madre” (139:13 NTV) Aplicado al día de hoy, nos hace ver que, sin tomar en consideración sus padres o su incapacidad, ninguna persona es el producto de un proceso cósmico impersonal evolutivo, sino que Dios nos ha entretejido en la matriz. Además, Dios ha planificado todos los días de nuestras vidas antes de nuestro nacimiento. 4


Hay textos adicionales en el Antiguo y Nuevo Testamentos que dan evidencia que nuestro Creador se involucraba en una relación conocedora e íntima no solo con las personas nacidas sino también con el ser humano antes de nacer. Algunas de estas son Jacob y Esaú durante la preñez de su madre (Ro 9:11; Gén 25:22). También Dios informó al profeta Jeremías que le conoció personalmente en la matriz de su madre (Jer 1:5). En el tercer evangelio Lucas se refiere al cuerpo de Juan el Bautista y el de Jesús con la misma palabra griega de bebé, tanto antes de su nacimiento como después (Lu 1:41, 44; 2:12, 16; 18:15-17). También antes de nacer, Juan respondió a la presencia de Jesús y todavía ambos estaban en los vientres de sus madres (Lu 1:41). Además, el ángel Gabriel le reveló a María que “concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo” (Inglés: “with child”) (Lu 1:31 RVR 60) y no negó que era un hijo durante la concepción. Durante esa época y otras épocas al estar en cinta significaba tener a un niño en la matriz.


Hay textos adicionales en el Antiguo y Nuevo Testamentos que dan evidencia que nuestro Creador se involucraba en una relación conocedora e íntima no solo con las personas nacidas sino también con el ser humano antes de nacer.

Un teólogo escribió que lo más significativo acerca de las leyes sobre el aborto es que no existe ninguna porque el abortar era impensable para las mujeres israelitas y, por eso, no aparece en el código criminal. Por lo tanto, la única ley en el decálogo aplicable al aborto es: “No matarás” (Ex 20:13) que en esencia abarca toda vida humana, incluyendo al bebé todavía en la matriz. Por ende, siempre creían que la pérdida espontánea de un bebé antes de nacer y el aborto era la matanza de un hijo.5 El Salmo 139 y otros pasajes nos enseñan que debemos tomar acciones como defensores para las personas que son devaluados y marginalizados por la cultura y sociedad. Así es aun cuando nacen con o tienen defectos en sus cuerpos, o brazos, o las piernas o caras deformadas o distorsionadas o desfiguradas. Deben ser respetados también en casos de que sean enfermizos, anormales, feos, retardados o mentalmente deficientes, cojos, ciegos, sordos, masculinos y femeninas y cualquier otra situación. También estos pasajes enseñan que la sociedad debe ser retada a oponer a los negocios que reciben ganancia de la devaluación de seres humanos que puede involucrar los abusos sexuales por médicos o enfermeros de niños, mujeres y hombres. Como cristianos debemos dar valor y mérito a toda vida humana, durante la concepción, en el estado embrión y después del nacimiento.


La Biblia claramente indica que cada niño en la matriz es una creación de Dios y que Dios tiene un plan y propósito para cada vida. En adición, Cristo ama a cada niño y lo probó cuando pasó nueve meses en el vientre de su madre y cuando Él murió por ese niño, demostrando así que lo considera un ser precioso.


Otro salmo aconseja al pueblo de Dios6 que: “Hagan justicia al pobre y al huérfano; defiendan los derechos de los oprimidos y de los desposeídos. Rescaten al pobre y al indefenso; líbrenlos de las garras de los malvados” (Sal 82:3-4).


Pero ¿existe una alternativa al aborto de bebés no deseados? Sí, hay varias alternativas en las situaciones más difíciles y deprimentes. El Señor nuestro Dios y Creador puede proveer cuando el ser humano coopera con Él. Entre ellas está la adopción.7


Pero ¿es la adopción realmente una alternativa al aborto? Hubo 652,639 “abortos legalmente inducidos” en EE.UU. en 2014 y en el mismo año 110,373 adopciones. Estos números demuestran una separación aparentemente irreparable entre la pro-vida y pro-elección la cual intenta suavizar la cruel realidad del aborto con el uso de palabras como feto, masa amorfa, etc. Sin embargo, el aborto siempre es un acto por lo cual se destruye la vida humana; ¡gústalo o no! Hay algo malo cuando se quita la vida humana por el aborto, o sea, cuando se liquida tantas vidas humanas con mucha más frecuencia que el acto de salvar la vida humana mediante la adopción.


Pocas personas dirían que el aborto es un proceso fácil y simple, pero cuando el número de abortos supera las adopciones por un margen tan grande, algo está muy mal. A la vez, los que han pasado por el proceso de la adopción testifican que el procedimiento es tan complejo, difícil y, a veces, costoso que estorba el ánimo de muchas familias que quisieran adoptar. De hecho, los padres que resisten el proceso tan largo y extenso de una adopción tienen que tener una entrega y dedicación impresionante.


Los defensores de la pro-elección no celebran la pérdida de la vida humana a través del aborto. Así que definitivamente existen puntos en común para el uso de la adopción como un medio de reducir el número de abortos. Ya es hora de hacerla más fácil para los padres que quieran adoptar para salvar la vida humana tan preciosa.


Según las estadísticas ha habido 60 millones de abortos en los EE.UU. desde la decisión de Roe vs. Wade que legalizó el aborto. Supongamos que la adopción pudo haber prevenido solo uno de esos 60 millones de vidas perdidas. Probablemente, aquellos de ambos lados del debate entre pro-elección y provida estarían de acuerdo que sola esa vida sería motivo suficiente de hacer la adopción más fácil y más efectiva como un método para bajar el número de la gran cantidad de abortos. 8


Los defensores de la pro-elección no celebran la pérdida de la vida humana a través del aborto. Así que definitivamente existen puntos en común para el uso de la adopción como un medio de reducir el número de abortos.

El aborto y la adopción en la Biblia

No hay ningún ejemplo cuando la Biblia se opone o condena la práctica del aborto en sí mismo o sea, ningún aborto está relatado en el Antiguo o Nuevo Testamento. Pero ocurrieron algunas situaciones cuando los padres anhelaban tener hijos, existía un problema con la esterilidad de la mujer cuando no podía dar vida a un hijo hasta que Dios le concedía su deseo y petición.9 En ese tiempo era extremadamente importante que los padres tuvieran herederos; además, normalmente el pueblo de Dios entendía que los infantes e hijos eran bendiciones de Él (ver Sal 113:9).


En algunos casos las familias recurrieron a la adopción, una costumbre bien conocida en ambos testamentos. Obviamente, la adopción era una práctica necesaria cuando no era posible para los padres biológicos cuidar a los hijos o cuando se cumplieron con votos o promesas al Señor o cuando entendieron que era la voluntad de Dios.


Aunque la Biblia no menciona la práctica del aborto, en ambos testamentos bíblicos se menciona la práctica de adopción cuando era recomendable o necesario tener padres substitutos. Algunos ejemplos de la aceptación de hijos que no eran de uno o la adopción de hijos de otros en el Antiguo Testamento incluyen el ejemplo de Abraham y Lot (Gén 11:27; 12:4-5; 14:12, 16), de Ismael, hijo de Hagar, lo cual fue aceptado por Sarai y Abraham, por lo menos, por 13 años, (Gén 16:15- 16; 17:23-26; 25:9), la adopción de Moisés por la princesa real del faraón de Egipto (Ex 2:5-9); el caso de Ana que entregó a su bebé Samuel al sacerdote encargado del templo Elí para criar (1 Sam 1:20f); según el libro de Ester, una hermosa muchacha que se quedó huérfana llamada Ester fue adoptada por su primo después de la muerte de sus padres y ella se convirtió en una reina que sirvió a Dios como su instrumento para rescatar al pueblo judío del peligro de liquidación. Otros ejemplos incluyen al profeta Oseas que aceptó a los tres hijos de Gomer, su esposa infiel; los adoptó aunque no eran sus hijos y no los abortó y tampoco los mandó abortar (Oseas 1:2-3s). Finalmente, hay el ejemplo del niño rey Joás, hijo de Ocozías, de línea real davídica que fue criado y protegido de la reina rebelde por una ama y un sacerdote y su esposa (2 Rey 11; 13:21-25).


Existía la práctica de la adopción en el Nuevo Testamento también. En cuanto a la aceptación de hijos o la adaptación de ellos no hay muchos casos en el Nuevo Testamento. El caso más notable es la relación de Jesús como hijo de la virgen María. Al principio José no pensaba aceptar a ese hijo por no ser su padre legítimo, pero un ángel de Dios le convenció a aceptarlo y criarlo (Mt 1:18 al 2:19-21).


Un segundo caso notable es la adopción de Dios de los creyentes como hijos, así formando su pueblo elegido (Ro 8:23; 9:4; Gá 4:5;). Veamos a Efesios 1:5 (NTV) “ Dios decidió de antemano adoptarnos como miembros de su familia al acercarnos a sí mismo por medio de Jesucristo. Eso es precisamente lo que él quería hacer, y le dio gran gusto hacerlo” (Ef 1:5 NTV). Otro texto más extenso dice: “todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. Y ustedes no han recibido un espíritu que los esclavice al miedo. En cambio, recibieron el Espíritu de Dios cuando él los adoptó como sus propios hijos. Ahora lo llamamos «Abba, Padre». Pues su Espíritu se une a nuestro espíritu para confirmar que somos hijos de Dios. Así que como somos sus hijos, también somos sus herederos. De hecho, somos herederos junto con Cristo de la gloria de Dios; pero si vamos a participar de su gloria, también debemos participar de su sufrimiento. Pues toda la creación espera con anhelo el día futuro en que Dios revelará quiénes son verdaderamente sus hijos” (Ro 8:15-19 NTV).


Todos estos ejemplos de la acepción de hijos no engendrados propiamente y la adopción de varios en tiempos bíblicos claramente indican que Dios aprueba la adopción, aun cuando el aborto no está presentada como una alternativa. Hoy cuánto más, nuestro Dios Creador de la vida humana aprueba la adopción de parte de los cristianos para bajar el número o minimizarlo o aun eliminar la práctica de deshacerse de vidas inocentes por una supuesta legalidad. Lo triste es que casi nunca se menciona la adopción como una alternativa para bajar los miles y miles de abortos anuales. Tampoco se menciona en las leyes complicadas de la mayor parte de EE.UU. que tienden a hacer esta alternativa demasiado compleja para los padres que quieren adoptar.


Para algunas el dar los hijos en adopción puede ser una alternativa amable, para los padres que, por varias razones, no pueden cuidar a sus propios hijos. Igualmente puede ser una contestación a la oración para muchos matrimonios que les ha sido imposible tener sus propios hijos. Para algunos la adopción es un llamado para multiplicar su impacto como padres cristianos por medio de la expansión de su familia con los hijos que no son los suyos biológicamente. 10


Hoy cuánto más, nuestro Dios Creador de la vida humana aprueba la adopción de parte de los cristianos para bajar el número o minimizarlo o aun eliminar la práctica de deshacerse de vidas inocentes por una supuesta legalidad.

No existe un buen argumento que se pueda hacer contra el concepto de la adopción. Si la adopción es correcta para una familia determinada, tanto Dios como la familia lo determinan. La adopción no es fácil y normalmente es costosa. No obstante, es definitivamente bíblico. Si la adopción fue buena para el Hijo de Dios, entonces es una bendición para su pueblo también.


Definitivamente, la adopción, tanto en su sentido físico como espiritual, está presentada favorablemente en la Biblia. Ambos, los que adoptan y los que son adoptados, reciben una gran bendición, un privilegio que está ejemplificado por nuestra adopción en la familia de Dios. Continua…..


#SobreLaVida #SobreElAborto

3 Dwayne McCrary y Ken Hemphill, LifeWay Adults, “Explore the Bible Personal Study Guide,” (Winter 2017- 18), 78-81.

4 https://christiananswers.net/q-eden/ednabortioninthebible.html has pictures. 5 https://christiananswers.net/q-eden/ednabortioninthebible.html

6 https://christiananswers.net/q-eden/ednabortioninthebible.html 7La revista AmacAdvantage (Winter 2018), página 48 recomenda y provee otras opciones como Carenet Pregnancy Centers www.care-net.org y National Life Center 24 hour hotline (800-848-5683) y Pregnancy Decision Line (877-791-5475) o www.pregnancydecisiononline.org

8 Editorial, “Why the numbers gap between abortion and adoption rates?” Amarillo Globe News (5 enero 2018), A9. 9Los casos de infertilidad en la Biblia: Sarai, esposa de Abraham (Heb 11:11); la esposa y las esclavas de Abimelech (Gn 20:17-18); Raquel, esposa de Jacob y madre de José (Gn 30:1-2, 22); Ana y Elkanah, Samuel su hijo (1 S 1:9-10, 27, 2:26); la esposa de Minoah y madre de Sansón (Jueces 13:2, 24); Mical, hija del rey Saúl (1 S 19 y 2 S 6:23); a la mujer sunamita (2 Kg 4:16- 17) Eliseo prometió un hijo y se cumplió la promesa; Elisabet y Zacarías (Lu 1:6 infértil) (1:14-16) y Juan el Bautista (Lu 1:57-58).

10 https://www.gotquestions.org/adoption.html


Sobre el Articulo


Articulo tomado de una de las revistas de la Sana Doctrina por el pastor Albert Cuadrado, fiel colaborador, asesor, y director de multimedios a cargo de la página web.


Enlace de la revista:

https://docs.wixstatic.com/ugd/58401f_18af272e97e2458cad328fa5bac8057b.pdf

Autor Donald T. Moore


En seminarios en PR el Dr. Moore ha enseñado cursos en el AT, NT, Teología sistemática, Arqueología bíblica, Historia del cristianismo, Misiones y otros. Ha enseñado en 4 seminarios en PR por aproximadamente 15 años en Seminarios Luther Rice, el Bautista, el Alianza y el Reformado. El Dr. Donald T. Moore obtuvo su Doctorado en Teología en Southwestern Baptist Theological Seminary.

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